Batalla entre izquierda y derecha: Brasil va a elecciones generales con alta polarización. Los analistas Carlos Torres y Jesús Mazzei creen que los comicios se definirán por estrecho margen. La geografía electoral y la visión de país será clave
Con las elecciones generales de Brasil, cuya primera vuelta se celebrará el 4 de octubre, se cierra el ciclo de comicios en la región por 2026.De acuerdo con el Tribunal Superior Electoral (TSE), más de 158 millones de brasileños están habilitados para votar.
Si ningún candidato logra más de 50% de los votos válidos, el balotaje se haría el 25 de octubre.Además del presidente y el vicepresidente, los brasileños escogerán a los miembros del Congreso Nacional, 27 gobernadores, vicegobernadores y asambleas legislativas de todas las unidades federativas y el consejo distrital de Fernando de Noronha.
En el caso del Parlamento, serán electos 513 diputados y dos tercios del Senado: 54 de 81 senadores.Son 13 los candidatos presidenciales que se miden en la contienda, pero las encuestas centran el proceso en el presidente izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva (Partido de los Trabajadores), de 80 años y quien aspira un cuarto mandato, y el senador derechista Flávio Bolsonaro (Partido Liberal), de 45 años e hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
Carlos Torres Jiménez, analista e investigador costarricense, indica a DIARIO LAS AMÉRICAS que el proceso electoral brasileño está marcado “por una polarización entre la izquierda y la derecha, donde los candidatos que encabezan las encuestas tiene visiones diametralmente de su país”.
En ese sentido, destaca que esto ocurre al igual que en las últimas cuatro elecciones grandes de la región: Chile, Perú y Colombia.Agrega que se trata de una elección amplia y compleja, “la elección más grande que hay en América, después de la de los Estados Unidos”.
Señala que también hay un número de poblaciones particulares que tienen su voto especial, como es el caso de los grupos indígenas.
El analista destaca que Brasil es la sexta economía más grande del mundo, la segunda más grande de las Américas, un gigante industrial y el principal socio comercial de China en las Américas.Considera que va a hacer una elección cerrada, parecida a la de 2022.
“Probablemente van a ser muy pocos votos los que van a elegir el presidente en la segunda ronda y ahí van a jugar mucho rol los candidatos que se encuentren en otras posiciones, en terceros y otros lugares”, indica.
Jesús Mazzei, politólogo y diplomático venezolano, indica a DIARIO LAS AMÉRICAS que “hay una alta polarización y una gran fragmentación del espectro político brasileño. Esa fragmentación muy probablemente se va a reducir para la segunda vuelta”.
Para la primera vuelta
Mazzei asevera que, para la primera vuelta, según encuestas como Datafolha y Quaest, las preferencias electorales las encabeza Lula. De acuerdo con Datafolha, el actual presidente cuenta con 38% de las preferencias electorales. En tanto, Bolsonaro aparece con 33%.
En el caso del escritor Augusto Cury (Partido Centrista Avante), se ubica en tercer lugar con 8%. Mazzei explica que, hasta ahora, Lula Da Silva tiene la primera opción, pero la segunda opción está llena de muchos imponderables.
“Si Flávio Bolsonaro saca una buena votación en la primera vuelta, él sería como el líder absoluto de la oposición. Sí, con una arquitectura y una negociación política logra el acuerdo de otros líderes políticos que están aspirando, puede nuclear ante sí toda la oposición”, apunta.
diariolasamericas.com












