Las favelas en Río de Janeiro un electorado clave en disputa por el voto. Más de 2,1 millones de personas viven en ese estado de Brasil.
Campaña, promesas, movilizaciones para animar a la población a votar: a pocos días de la primera vuelta de las elecciones generales en Brasil, que se celebran el domingo 4 de octubre, los habitantes del sector constituyen, para muchos candidatos, un electorado al que hay que seducir.
Números que te dejan aturdido. Entre las mototaxis que bordean Rocinha, la favela más grande de Suramérica, ondean varias decenas de banderas con los números 22, 55, 10… y otras cifras interminables, múltiples recursos mnemotécnicos para animar a los votantes del barrio a acudir a las urnas este domingo para elegir a sus futuros diputados locales y federales, senadores, gobernadores y al presidente de la República.
Y es que en Brasil no se introduce una papeleta en un sobre: se teclea un número en una urna electrónica. Algunos compiten en ingenio para que, el día de las elecciones, nadie se equivoque. Como Jaque Joy, autoproclamada “reina de las favelas”, que ha creado junto a uno de los MC más veteranos de la localidad una canción pegadiza en honor a su nombre y su trayectoria: “Jaque Joy es de aquí, es por ella por quien vas a votar”.
Rodeada de Rodrigo, Bruno y María, la joven jubilada de la administración pública reparte tantas pegatinas con su nombre como abrazos en este soleado sábado de campaña.
“Nací, crecí y sigo viviendo en el barrio de Roupa Suja (ropa sucia, en portugués), a pocos metros de aquí; soy la candidata de la favela, ¡hay que votar por los nuestros!”, les dice a las personas con las que se cruza. Es imposible no oír el altavoz que la sigue mientras grita “40555”, su número.
Primera campaña
Es su primera campaña. Con su programa como bandera, moviliza sobre todo a sus votantes contra los candidatos “aprovechados”, esos políticos que se benefician de este voto seguro y luego abandonan la favela hasta la víspera de las elecciones.
“Este año me presento como candidata porque, cada cuatro años, hay gente que viene a hacer campaña aquí y se marcha una vez terminadas las elecciones sin haber hecho nada por la favela. Vienen simplemente porque la favela es para ellos una especie de reserva de ganado electoral; es horrible decirlo, pero es cierto: somos ganado electoral”.
Tomada de france24.com












