Acuerdo entre EE.UU. Dinamarca y Groenlandia blinda a la isla y reafirma su soberanía

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, suscribió este martes un acuerdo marco de seguridad con la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, y el jefe del gobierno autónomo de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, formalizando un entendimiento trilateral que amplía la presencia militar estadounidense en el territorio ártico y atenúa las tensiones diplomáticas derivadas de los reclamos de control territorial formulados por Washington.

La firma del documento, de diez páginas de extensión, se concretó en los márgenes de la 81.ª Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York.

Bajo los términos pactados, Estados Unidos construirá dos nuevas bases militares estratégicas situadas en Narsarsuaq, en el sur de la isla, y en Mestersvig, en la costa oriental, sumándose a las instalaciones operativas de la Base Espacial de Pituffik en el norte del territorio.

<<Este es el inicio de una relación extraordinaria a largo plazo, benéfica para Europa, para Estados Unidos y para todos. Tendremos la capacidad completa para hacer lo necesario en la defensa del continente americano y de Europa>>, declaró el mandatario estadounidense tras calificar el pacto como una alianza clave para la estabilidad transatlántica.

El instrumento jurídico ratifica de forma explícita la soberanía e integridad territorial del Reino de Dinamarca sobre la isla, reconociendo paralelamente el derecho a la autodeterminación del pueblo groenlandés.

Asimismo, establece cláusulas de salvaguarda que condicionan el cumplimiento de las obligaciones de seguridad aun en el escenario de una eventual independencia formal de Groenlandia, garantizando su permanencia o posterior adhesión a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

En el ámbito geopolítico, la normativa veta la incursión de actores estatales ajenos a la OTAN o a la Unión Europea en sectores de infraestructura sensible y áreas de defensa en la isla, bloqueando intentos de penetración económica o militar por parte de potencias como China y Rusia.

Por su parte, la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, valoró la consecución del acuerdo como un paso decisivo para la contención de riesgos de seguridad en el Polo Norte.

<<Señor presidente, usted ha sido muy claro en que no desea que los adversarios se acerquen demasiado. Estoy totalmente de acuerdo, y con este pacto no lo harán>>, enfatizó la jefa de gobierno danesa.

A su vez, el primer ministro groenlandés, Jens-Frederik Nielsen, subrayó que el documento refleja la responsabilidad de su administración para salvaguardar la estabilidad ártica, mientras que el presidente del Consejo Europeo, António Costa, catalogó la firma como un avance positivo para la arquitectura de seguridad transatlántica.

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