El empresario colombiano Álvaro Pulido Vargas, señalado como socio de Alex Saab, fue extraditado desde Venezuela y puesto a disposición de la justicia de Estados Unidos.
Fuentes federales confirmaron a El Tiempo que el grupo 10 de la DEA sacó de la cárcel a Pulido Vargas, detenido por el desfalco a la estatal petrolera Pdvsa, luego de que una corte del sur de Florida abriera dos procesos por lavado de activos y el fraude a través de las cajas CLAP, entre otras conductas.
¿Quién es Álvaro Pulido?
Pulido Vargas es en realidad Germán Enrique Rubio Salas, un hombre cuya captura fue reseñada por el medio colombiano en el año 2000 como líder del cartel de Bogotá.
Según la policía de ese país, Rubio Salas coordinó en 1999 el envío de dos toneladas de cocaína y 17 kilos de heroína a varias naciones de Europa. El diario añadió que el procesado tiene pendiente una condena de 15 años de prisión en Italia.
Desde el año 2000 se conocía que el implicado utilizaba identificaciones falsas. De hecho, en los archivos de prensa se lee que usó cinco identidades distintas durante dos años para ingresar a Brasil, Alemania y el Reino Unido, entre otros destinos.
Las investigaciones de los periodistas Gerardo Reyes, de Univisión, y del venezolano Roberto Deniz, del portal Armando.info, dieron cuenta del cambio de nombre del socio de Saab. Según Reyes, fue precisamente esa investigación por narcotráfico la que lo llevó a cambiarlo.
Para ello, habría reactivado, irregularmente, el documento de identidad de una persona fallecida en Miami en 2005.
En el marco de una investigación que Univisión hizo en 2015, sin embargo, Pulido aclaró: <<El nombre mío es Álvaro Enrique Pulido Vargas, me cedulé en el año 83 y siempre ha sido esa mi identidad>>. Pero nunca envió a los periodistas las pruebas que prometió.
Pulido y Saab investigados por la DEA
En 2017 se conoció que tanto Pulido como Saab eran investigados por la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés). En julio de ese año, ambos resultaron sancionados por el Departamento del Tesoro estadounidense y, casi en simultáneo, la fiscalía de Florida los acusó de lavado de dinero por los negocios de Fondo Global de Construcciones.
La acusación señala que, entre 2011 y por lo menos 2015, ambos empresarios colombianos conspiraron con otros para lavar las ganancias de una red de corrupción sustentada en sobornos dirigidos a obtener contratos para realizar proyectos públicos y fraudes al sistema de control de cambio de divisas en Venezuela.
Esta compleja estructura financiera operaba en Colombia, Venezuela y Ecuador, pero su beneficiario final era una sociedad en Malta propiedad de Pulido.
Posteriormente, en 2021, una corte de Florida lo acusó formalmente de conspiración para cometer lavado de dinero, señalándolo de inflar costos de alimentos y pagar sobornos por más de 350 millones de dólares asociados al programa CLAP. Ante esto, Washington llegó a ofrecer una recompensa de 10 millones de dólares por información que permitiera su captura.

Dos años después, el empresario cayó detenido en Caracas en el marco de la macrooperación anticorrupción conocida como la trama <<Pdvsa-Cripto>>.
La Fiscalía venezolana lo vinculó con una red criminal dedicada al desfalco de la estatal petrolera mediante la comercialización de crudo a través de intermediarios privados sin registrar los pagos, un esquema de impagos que superó los 1.500 millones de dólares.










