Brasil rompe con Argentina: la medida diplomática de Lula, ante lo que el presidente brasilero consideró ante los «reiterados insultos» de Javier Milei.
Mientras escala la tensión con Donald Trump, el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, también toma medidas contra un histórico aliado.
Brasilia decidió que su embajador no regrese a Buenos Aires y degradó la relación a nivel de encargado de negocios.
La Casa Rosada insiste en que no pedirá disculpas y lamentó la decisión por lo que considera «diferencias ideológicas, reseñó france24.com
Momentos inquietantes
La diplomacia brasileña vive momentos inquietantes. All margen de la creciente disputa con EEUU y sus denuncias de injerencia, el Gobierno de Luiz Inácio da Silva, tiene otro frente abierto, por el gran aliado del presidente, Donald Trump y de los Bolsonaro: Javier Milei.
Las tensiones ya estaban altas por los insultos que el Presidente argentino había hecho a Lula durante su participación en el lanzamiento de la candidatura presidencial de Flavio Bolsonaro el 25 de julio, el conflicto se subió después de que Milei repitiera las agresiones públicas contra el mandatario brasileño.
Brasilia informó su decisión de no volver a enviar a su embajador, Julio Bitelli a Buenos Aires, al que había retirado en protesta por los agravios del líder ultraderechista– y de rebajar las relaciones diplomáticas a nivel de encargado de negocios.
Ayer, miércoles 5 de agosto, el ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Mauro Vieira, afirmó que la medida se adoptó frente a «los reiterados insultos y agresiones a Brasil, al Ejecutivo brasileño, al jefe del Ejecutivo y al Poder Judicial».
El Canciller, también destacó que Milei criticó «de una forma muy grosera, muy directa y muy agresiva» a Brasil y a sus instituciones, en particular a su presidente, da Silva; «en cuatro ocasiones en seis días», lo que describió como «un patrón constante» por el que no podrían «dejar de tener una reacción».
Milei lo llamó «ladrón»
Un portavoz de la cancillería de Brasil le dijo a AP que Milei llamó «ladrón» a Lula en tres oportunidades desde el domingo, en distintas apariciones públicas, un lenguaje similar al utilizado durante el acto de postulación de Flávio Bolsonaro.
Vieira, recalcó que la degradación de las relaciones entre los dos gigantes del Cono Sur –una situación sin precedentes, al menos desde el regreso de la democracia en Argentina en 1983– se mantendrá «hasta que cesen las provocaciones», por parte del Gobierno argentino.
«La educación y el respeto son fundamentales, sin eso no hay diálogo», subrayó.













