Búho joven cayó en mezcladora de cemento le injertaron plumas y volvió a volar.
Mira la historia: Un búho americano joven o cornudo fue rescatado y liberado en Utah, Estados Unidos, después de caer en una mezcladora de cemento. El ave nocturna tenía el 25% de su cuerpo, del rostro y de sus alas cubiertos de concreto seco y sobrevivió por los cuidados intensivos, las cirugías de inyector de plumas que le practicaron los veterinarios para que pudiera volver a la naturaleza.
El curioso incidente ocurrió en un lugar de construcción donde probablemente, se introdujo en la tolva de un camión hormigonero y el ave nocturna quedó aprisionada en la mezcla. Fue descubierto por los trabajadores de la obra, quienes le rociaron abundante agua de inmediato y lo llevaron a los expertos en vida silvestre.
Aunque la noticia no es nueva, no deja de sorprender por el valor ecológico del ave rapaz que fue trasladada al complejo de rehabilitación del Best Friends Animal Sanctuary en Kanab, Utah.
En la evaluación, los veterinarios notaron que el material endurecido en sus plumas le impedía volar de manera silenciosa, una habilidad vital para que esta especie pueda cazar en su hábitat natural.
Con todo cuidado
Con todo cuidado, el equipo sumergió el ave nocturna en unas sesiones de 20 minutos bajo anestesia para que se adormeciera y así evitar que le afectara el estrés. Con pinzas, hisopos y cepillos de dientes que utilizaron lograron romper con cuidado las grandes cantidades de concreto que se le habían adherido a su cuerpo.
Se nota el amor por la naturaleza de los expertos que lo lavaron con jabón lavavajillas desengrasante para disolver los residuos sin dañar su bonito plumaje y como el daño a su plumaje original era irreversible, los expertos del santuario tuvieron que esperar por su proceso natural de que se le mudara. Pero, el ave no logró recuperar sus plumas necesarias para el vuelo.
Por eso, el equipo médico decidió realizar un procedimiento especializado llamado imping o injerto de plumas. Con el procedimiento, le injertaron unas plumas donadas de otro búho que había fallecido, sobre los restos o de los cañones que salieron, quitaron las dañadas y reconstruyeron sus alas.
Luego, de semanas de pruebas en grandes aviarios para asegurar que volaba de forma totalmente silenciosa y efectiva, el búho fue liberado con éxito en su hábitat salvaje diario.
Con información de apnews.com













