El Gobierno de Estados Unidos anunció este jueves una nueva ronda de sanciones contra el ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) de Cuba, general Álvaro López Miera, así como contra otros altos mandos militares y cinco empresas vinculadas al sector industrial de defensa de la isla.
Según el Departamento de Estado, los funcionarios y entidades sancionados participaron en «la adquisición y el mantenimiento de armas y equipo militar en el extranjero destinados a las fuerzas militares y de seguridad» del régimen cubano.
Washington mantiene que Cuba es un Estado patrocinador del terrorismo y una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos. Debido a ellos, desde comienzos de año ha intensificado la presión económica y diplomática sobre La Habana.
Sanciones contra la cúpula militar
Las medidas alcanzan, además de López Miera, al viceministro de las FAR y jefe del Estado Mayor General, Roberto Legrá, a quien EEUU acusa de participar en la adquisición de armamento de origen ruso. También fueron incluidos otros altos funcionarios del Ministerio de las Fuerzas Armadas.
Entre los sancionados figura igualmente la coronel Mónica Milián Gómez, agregada militar de Cuba en Moscú. Medios de comunicación del exilio la han vinculado con el presunto reclutamiento de ciudadanos cubanos para participar en la guerra de Rusia contra Ucrania.
Asimismo, el Departamento de Estado incluyó en la lista al agregado militar cubano en Pekín, Waldo Pérez Cortés.
Empresas vinculadas
Las sanciones también alcanzan a las empresas Tecnoimport, Duna, la Unión de Industria Militar (UIM) y la empresa Yuri Gagarin, dedicadas a la adquisición, reparación y mantenimiento de equipamiento militar.
De acuerdo con la legislación estadounidense, las personas y entidades sancionadas no podrán mantener bienes, activos ni acceder a servicios financieros o económicos bajo jurisdicción de Estados Unidos.
Diario Las Americas












