De cómo el teléfono deforma el cuello y debilita las manos. Los estudios científicos más recientes sugieren que el celular y otros elementos digitales podrían alterar la forma del cuello, lo que perjudica la vista, afecta la motricidad y reduce la fuerza muscular.
Incluso existe la preocupación de que las vidas dominadas por la tecnología provocan más arrugas. Además, algunos de estos problemas físicos podrían derivar, a su vez, en un deterioro cognitivo o en otras complicaciones más graves.
En un trabajo publicado por Thomas Germain, en la BBC, dice «no sé tú, pero yo no estoy dispuesto a aceptar todo esto sin más (sobre todo porque estar sentado todo el día es parte del problema)».
Afortunadamente, si no quieres que la tecnología arruine tu cuerpo, hay algunas medidas que puedes tomar. Si estás leyendo esto en un teléfono, es muy probable que estés inclinando la cabeza hacia abajo para mirar.

Postura de cabeza adelantada
Esta «postura de cabeza adelantada» puede ejercer una presión de hasta 27kg sobre el cuello. Con el tiempo, esto puede dañar los discos de la columna vertebral, provocar el deterioro de articulaciones y músculos, e incluso reducir la capacidad pulmonar.
La afección tiene incluso un nombre coloquial: «cuello tecnológico» («tech neck»). También puede alterar permanentemente la apariencia de tu cuerpo.
Existen ejercicios específicos que pueden ayudar a corregir el problema, siempre bajo la supervisión médica. Sin embargo, hay cambios más sencillos que puedes empezar a aplicar ahora: sostener el teléfono a mayor altura.
Pon la pantalla a la par de los ojos y, a ser posible, a una distancia equivalente a la longitud de tu brazo. Esta sugerencia es válida para los monitores de la computadora.
Algunos expertos afirman que hacer pausas al usar pantallas puede resultar beneficioso; intenta descansar 20 minutos cada media hora.
bbc.com













