España recibió a su selección de fútbol tras ganar la copa del mundo, el equipo campeón regresó a la nación española para una celebración con un desfile multitudinario de casi dos millones de personas.
El más alabado es Luis de la Fuente, por sus valientes decisiones de banquillo y gestión de estrellas durante el torneo, catalogado como uno de los mejores entrenadores del planeta.
El técnico riojano deja los resultados con un Mundial impecable. Durante mucho tiempo se le ha etiquetado como un gran gestor de grupo, un seleccionador capaz de crear un vestuario unido y sacar el máximo rendimiento de sus futbolistas.
De la Fuente ha tenido una influencia directa en los partidos, tanto desde el planteamiento inicial como con las decisiones que ha tomado durante los encuentros, reseñó marca.com

Marcado por la valentía
Su campeonato ha estado marcado por la valentía. La primera gran decisión llegó incluso antes del debut, al dejar por fuera de la lista a dos pesos pesados como Álvaro Morata y Dani Carvajal.
Ambos habían tenido un papel importante en la última Eurocopa y el propio seleccionador reconoció que era una de las determinaciones más dolorosas de su carrera.
Sin embargo, entendió que el equipo necesitaba jugadores más rodados y asumió el coste de una medida nada sencilla desde lo personal.
El torneo estuvo repleto de apuestas de ese calibre. En el segundo partido, tras el empate ante Cabo Verde, sorprendió por colocar a Pedro Porro como titular por delante de Marcos Llorente, que llegaba al Mundial con el cartel de titular indiscutible.
También modificó la estructura del centro del campo, dejando fuera a Gavi para dar entrada a Dani Olmo entre líneas, un movimiento que mejoró el juego ofensivo de España.












