El senador y precandidato a la Presidencia de Brasil Flávio Bolsonaro acusó este lunes al juez de la Corte Suprema Alexandre de Moraes de interferir en el proceso electoral que culminará con los comicios de octubre, al prohibirle visitar a su padre, el expresidente Jair Bolsonaro.
El líder ultraderechista cumple prisión domiciliaria tras cumplir una condena de 27 años de cárcel por intento de golpe de Estado.
En una transmisión en vivo por las redes sociales, el senador calificó la medida de «desproporcionada e injusta» y sostuvo que el plazo de 90 días de incomunicación coincide con el calendario electoral, lo que impediría cualquier contacto con su padre hasta después de la primera vuelta de las elecciones.
«No es casualidad que este plazo termine justo después de la primera vuelta», afirmó en su canal de YouTube el que hasta ahora se vislumbra como el principal rival del actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, que aspira a la reelección.
El senador recordó que en ocasiones anteriores el exjefe de Estado (2019-2022) había difundido cartas públicas sin que ello generara sanciones.
Flávio Bolsonaro también recordó que durante el periodo en que Lula estuvo preso por corrupción, el exmandatario escribió 22 cartas que se divulgaron públicamente sin que se le impusieran restricciones similares.
Según el senador, el líder progresista pudo mantener comunicación constante con sus aliados políticos y con la prensa desde la cárcel, lo que contrasta con las limitaciones que hoy enfrenta su padre.
Para el precandidato conservador las restricciones impuestas a las visitas familiares y a la comunicación con los abogados buscan aislar a su padre, a quien describió como víctima de una condena «injusta».
Los argumentos para la decisión del juez
En su decisión, el magistrado De Moraes sostuvo que Flávio Bolsonaro violó las medidas cautelares impuestas a su padre al leer en redes sociales una carta que le escribió el expresidente.
El juez argumentó que la lectura de la carta contradice la prohibición de que Bolsonaro divulgue mensajes en redes sociales, incluso a través de terceros, y «sugiere» que el expresidente tenía «pleno conocimiento» de que el texto sería difundido en plataformas digitales.













