«Indignante» y «profundamente inmoral» consideran Ley del aborto de Massachusetts, luego de la firma de la gobernadora demócrata, Maura Healey de Massachusetts a la norma que permite derogar los límites de edad gestacional del feto para poder abortar.
La presidenta de SBA Pro-Life America, Marjorie Dannenfelser, ha condenado la firma de la norma a la que calificó de «atroz», ante el argumento de que los abortos tardíos pueden implicar el desmembramiento del feto.
«Debería resultar indignante que decenas de miles de estadounidenses no nacidos sean brutalmente desmembrados miembro a miembro cada año», declaró.
El director del Departamento de Agricultura de EE.UU., Bruce LeVell, ha señalado que Massachusetts «acaba de cruzar la línea» con este proyecto de ley. «Esto no es atención médica, es la destrucción de los más vulnerables», denunció.
A todas estas críticas, la gobernadora demócrata Maura Healey, ha dicho que mientras que ella apoya a las mujeres, los que se oponen a su legislación no lo hacen, reseñó abc.es
Alarma y rechazo
La promulgación de la norma «Prioritizing Patient Access to Care Act» desató duras críticas de líderes religiosos y grupos pro-vida, que advierten sobre la desprotección del feto viable y la falta de controles sanitarios.
La reciente firma de la ley Prioritizing Patient Access to Care Act por parte de la gobernadora Maura Healey, encendió un intenso debate ético y legal en el estado de Massachusetts.
La medida coloca al estado entre las jurisdicciones con la legislación más permisiva en materia reproductiva dentro de Estados Unidos.
Sin embargo, para amplios sectores conservadores, defensores de los derechos humanos del no nacido y comunidades religiosas, la aprobación acelerada de esta norma no representa un avance para la salud pública, sino un grave retroceso ético.
La desprotección del feto en etapa de viabilidad
El punto de mayor fricción reside en el trato legal que la norma otorga a los fetos desarrollados. Diversas organizaciones pro-vida, dieron que a partir de las 22 a 24 semanas de gestación, la medicina moderna reconoce la viabilidad del feto fuera del vientre materno.
Desde la perspectiva de los detractores de la ley, despojar el ordenamiento jurídico de un límite temporal claro priva de protección legal al no nacido en una etapa en la que ya posee capacidad sensorial y de desarrollo biológico avanzado.

Las organizaciones como SBA Pro-Life America y Massachusetts Citizens for Life, calicaron el permiso como extremo, al argumentar que abre la puerta a los procedimientos en las etapas muy avanzadas del embarazo sin las restricciones médicas que antes se exigían.
Eliminación de salvaguardas e incertidumbre regulatoria
Otro aspecto cuestionado es la supresión de los marcos normativos que obligaban a justificar la intervención bajo supuestos específicos —como emergencias médicas severas o diagnósticos fetales fatales— y a realizar el procedimiento en instalaciones hospitalarias especializadas.
Líderes de la oposición parlamentaria sostienen que dejar la decisión exclusivamente bajo el «criterio profesional» del médico, sin controles ni supervisión estatal explícita, genera una desregulación peligrosa.
Advirtieron que esta laxitud debilita la rendición de cuentas e impide al Estado verificar si se cumplen estándares de protección mínima tanto para la madre como para el feto.
Oposición de la Conferencia de Obispos Católicos
La Conferencia de Obispos Católicos de Massachusetts emitió una declaración conjunta en la que tildó la ley de «profundamente inmoral».
Los obispos hicieron un llamado a recordar el principio de inviolabilidad de la vida humana desde la concepción e indicaron que la verdadera compasión hacia las familias en situaciones médicas complejas se debe orientar hacia el acompañamiento, los cuidados paliativos perinatales y el apoyo integral, en lugar de la interrupción del embarazo en fases avanzadas.
Con la entrada en vigor de esta legislación, el debate en Massachusetts se promete trasladar a las urnas y a los tribunales, mientras las organizaciones pro-vida intensifican sus campañas de concientización sobre las implicaciones éticas y sanitarias del aborto tardío.













