OEA llama a preparase contra las fuertes inundaciones y sequías que provocará El Niño

La Organización de los Estados Americanos (OEA) ha urgido este lunes a los países de América Latina y del Caribe a prepararse ante las esperables consecuencias que traerá el fenómeno de El Niño, entre ellas fuertes inundaciones y sequías.

En un comunicado, la OEA pide <<fortalecer la prevención y la preparación durante los últimos meses de este año>>, ya que esperan que el fenómeno alcance <<una intensidad muy fuerte con efectos sobre la seguridad energética, la alimentaria y la salud pública>>.

El Niño no se puede evitar, pero buena parte de sus consecuencias, sí, ha afirmado el jefe de la Sección de Agua de la OEA, Andrés Sánchez, quien ha instado a los países miembro a prepararse para minimizar las consecuencias.

Según un estudio del organismo, se prevén precipitaciones más intensas que terminen en inundaciones y deslizamientos en la costa de Ecuador, el norte de Perú, el centro y sur de Chile y la Cuenca del Plata en territorios de Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay.

En cambio, los países de Centroamérica, las islas del Caribe, las regiones Andina y Caribe de Colombia y Venezuela, así como la cuenca amazónica podrían enfrentar fuertes reducciones de lluvia y sequías severas.

Las posibles condiciones de sequía podrían comprometer el abastecimiento general de agua y la generación de energía hidroeléctrica, lo que abre la puerta a afectaciones en servicios esenciales en una región donde, conforme a los datos de la institución, más de 200 millones de personas carecen de un servicio continuo de agua.

También se prevé que esa escasez de agua lleve a entre 500.000 y 750.000 personas del Corredor Seco a la fase 3 (Crisis Aguda) de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria en Fases (CIF).

La OEA llama igualmente la atención sobre los efectos en la salud pública de las altas temperaturas y el almacenamiento de agua sin protección adecuada.

De acuerdo con la organización internacional, la coordinación entre países y el intercambio de información <<serán fundamentales para anticipar los impactos>> y fortalecer la capacidad de respuesta de la región.

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