La NASA abrió este domingo una nueva etapa para la exploración espacial con el lanzamiento del telescopio Nancy Grace Roman, un observatorio diseñado para estudiar grandes regiones del universo con una velocidad y amplitud sin precedentes. El instrumento viajó al espacio a bordo de un cohete Falcon Heavy de SpaceX desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida.
El telescopio Roman buscará respuestas sobre algunos de los mayores enigmas de la cosmología, entre ellos la energía oscura, los exoplanetas y el comportamiento del universo en el infrarrojo.
De acuerdo con reportes de AFP y EFE, el lanzamiento se realizó desde las instalaciones de la NASA en el centro de Florida.
Roman cuenta con un campo de visión 100 veces mayor que el del telescopio Hubble. Esta capacidad permitirá al observatorio estudiar grandes áreas del espacio en menos tiempo y poner a prueba algunas de las teorías actuales sobre el universo.
La NASA estima que Roman podrá rastrear la Vía Láctea en apenas un mes de observaciones y detectar hasta la mitad de sus estrellas. Con esos datos, los científicos podrán construir un catálogo de dimensiones superiores a los existentes.
El Hubble, que comenzó sus operaciones en 1990, necesitaría alrededor de un siglo para realizar un mapa similar de la galaxia.
Después del lanzamiento, Roman tardará aproximadamente 100 días en alcanzar su destino. El telescopio se ubicará en el punto de Lagrange L2, una región gravitacionalmente estable situada entre el Sol y la Tierra.
La primera gran misión de Roman
La NASA comenzó esta misión en medio de nuevas interrogantes sobre el llamado modelo estándar del universo. Durante los últimos cinco años, distintos estudios han encontrado discrepancias relacionadas con la constante de Hubble, utilizada para medir la expansión del universo.
Los científicos esperan que Roman aporte datos suficientes para determinar si esas diferencias revelan errores en los modelos actuales.
El telescopio observará más de 2.000 millones de galaxias. Sus mediciones permitirán estudiar la expansión del universo y comprender mejor la naturaleza de la energía oscura.
Roman también buscará ampliar el conocimiento sobre los exoplanetas. La NASA calcula que el observatorio podría detectar hasta 40 veces más de estos mundos que los conocidos actualmente.
Para conseguirlo, utilizará un coronógrafo capaz de bloquear el intenso brillo de las estrellas y facilitar la observación de planetas cercanos.
Roman buscará nuevos exoplanetas y objetos cósmicos
La misión también permitirá estudiar objetos que hasta ahora resultan difíciles de detectar. Entre ellos figuran agujeros negros aislados, estrellas de neutrones y exoplanetas rodeados por discos.
Los investigadores esperan que estos hallazgos dejen de ser casos excepcionales y se conviertan en parte habitual de las observaciones astronómicas.
Roman también concentrará parte de su trabajo en el centro de la Vía Láctea. El telescopio podrá regresar sobre esa región cada 12,5 minutos para registrar sus cambios y detectar nuevos objetos.
¿Qué diferencia a Roman del Hubble y James Webb?
La principal ventaja de Roman frente al Hubble y al telescopio espacial James Webb será su enorme campo de visión.
Mientras Hubble y James Webb destacan por su capacidad para observar detalles con gran precisión, Roman podrá estudiar áreas mucho más extensas del espacio en cada observación.
El nuevo telescopio combinará ambas capacidades. Podrá obtener una visión panorámica de grandes regiones y, al mismo tiempo, analizar objetos individuales con precisión.
Con esta estrategia, la NASA espera construir uno de los mapas más completos del universo y obtener información que permita comprobar si las teorías actuales sobre su evolución necesitan ser modificadas.














