Senado de EEUU rechazó resolución de poderes de guerra sobre Irán. La denegación por 49 votos frente a 50 la resolución de poderes de guerra sobre Irán, que dirigía a Donald Trump a retirar a las Fuerzas Armadas de las hostilidades. Cuatro republicanos votaron con los demócratas.
Susan Collins, Rand Paul, Thom Tillis y Lisa Murkowski dieron el paso. La Cámara de Representantes ya aprobó un texto equivalente el 16 de septiembre. La decisión blinda el pulso entre el Capitolio y la Casa Blanca a poco más de cinco semanas de las legislativas del 3 de noviembre.
Los representantes que dieron el paso dibujaron el mapa del malestar interno: Susan Collins (Maine), Rand Paul (Kentucky), Thom Tillis (Carolina del Norte) y Lisa Murkowski (Alaska). La demócrata por Maryland Angela Alsobrooks no votó. Con 49 votos a favor y 50 en contra, la resolución se quedó a un escaño de su objetivo.
La Resolución de Poderes de Guerra, es el instrumento con el que el Congreso ordena al presidente retirar tropas de un conflicto abierto sin declaración formal. Aprobada como concurrent resolution —el formato empleado aquí—, carece de fuerza de ley. Es decir: Trump no estaba obligado a acatar ni aunque hubiera salido adelante.
Dos senadores críticos
Dos senadores críticos con el conflicto, el republicano por Luisiana Bill Cassidy y el de Ohio Jon Husted, votaron en contra del texto. En junio, la cámara alta sí aprobó una resolución concurrente sobre el mismo asunto, con Paul, Collins, Murkowski y Cassidy en el lado favorable. Aquel día Trump estalló contra los suyos en un almuerzo a puerta cerrada. El senador John Kennedy describió después su propio enfado: estaba ‘furioso como un avispón asesino’ (mad as a murder hornet).
En la Cámara de Representantes el pulso va por otro camino. El 16 de septiembre, siete republicanos votaron con los demócratas y el texto salió adelante: Tom Barrett, Warren Davidson, Brian Fitzpatrick, Nancy Mace, Thomas Massie, Zach Nunn y Mariannette Miller-Meeks. Conviene recordar que el Congreso lleva dos años intentando recuperar un terreno que la Casa Blanca considera suyo.
Con información de moncloa.com












