El presidente de Colombia, Gustavo Petro, hizo un balance de su gestión más retórico que practico para ayudar el candidato presidencial, Iván Cepeda, a escasos 79 días para terminar su mandato de cuatro años autodenominado “gobierno del cambio” que como todos, hizo grandes promesas con sus aciertos, aunque con muchos problemas y errores en casi todos los frentes.
En un reportae de elcolombiano.com se destaca que en la recta final de las elecciones presidenciales, el jefe de Estado decidió hacer su primer balance. A menos de dos semanas de la primera vuelta este 31 de mayo, Petro difundió en redes una imagen que anunciaba un mensaje “para todos y todas”.
La publicación está acompañada de su foto, de su figura sentado al interior de una aeronave junto a una ventana que ilumina parte de su pecho vestido de camisa blanca, pero en la sombra, con gorra –como casi siempre gobernó– se ve la mitad de su rostro oscuro mirando a un celular que está en sus manos.
Un retrato, porque en estos cuatro años el mandatario casi nunca soltó el celular, lo que ocasionó desde memes hasta el inminente rompimiento de relaciones con un aliado histórico como Estados Unidos, cosa que finalmente no sucedió.
El video publicado tras esa imagen dura casi seis minutos y está grabado con estilo cinematográfico: música épica, escenas presentadas con ritmo frenético y un Petro heroico en cada una de las cuatro ciudades que vista –Valledupar, Medellín, Riohacha y Tumaco–.
Es el primer contenido desde Presidencia que marca el comienzo del fin de un gobierno, pero presenta un balance más retórico que práctico. Durante todo el video se intenta construir una narrativa con frases elocuentes: “un país no se transforma cuando lo intenta, se transforma cuando lo decide”, arranca diciendo el mandatario en voz en off y sigue con el discurso de clases:
“El pueblo gobernó. Un poder que no le pertenecía a la gente sino a unos pocos privilegiados”. Y citando la repetida frase del expresidente Darío Echandía –”¿El poder para qué?”, se responde: “para que el país deje de ser una promesa y empiece a ser una realidad compartida entre todas y todos”.
Frases parecidas se escucharon a lo largo del video que finaliza: “las ideas cuando encuentran tierra no retroceden, crece con ellas el país que viene”. poco hay de resultados concretos, cifras, indicadores o logros palpables. Apenas se hace mención de que bajó a la mitad la tasa de desnutrición, se redujo “sustancialmente” la tasa de mortalidad infantil y eso “nos muestra que estos cuatro años han logrado una transformación de la gente más humilde y trabajadora”, concluye el Presidente.
En cambio, otras frases podrían rayar con participación en política: “las transformaciones profundas no son inmediatas, pero son irreversibles (…) lo que se sembró aquí no es una política, una idea, un proyecto para hacer (…) fue una apertura, un comienzo”.
Horas después, el procurador general, Gregorio Eljach le pidió al presidente, Petro no usar sus redes o plataformas para hacer campaña: “Si bien es legítimo que defienda su obra de Gobierno, es improcedente el uso de las plataformas oficiales o la dignidad de un cargo para hacer proselitismo electoral a favor de una causa o en contra de otra”, dijo el funcionario que no mencionó a Iván Cepeda, candidato de la continuidad.
Tanto el senador, Cepeda como el propio Petro han evadido las críticas al legado del Pacto Histórico en estos cuatro años. Por eso en ese video de balance es más diciente lo que el Presidente decide omitir y la poca rendición de cuentas. Ese es otro retrato de lo que fue su mandato: la disputa por el relato y la narrativa más allá de la realidad. En las respuestas a la publicación, precisamente, hubo opositores, expertos y usuarios que le recordaron todo lo otro que pasó por alto.
Fracaso de la paz total y disparada la criminalidad
Uno de los temas que más preocupa a la gente es la inseguridad en las calles y los campos. No es un tema de percepción sino que se traduce en un deterioro sostenido de la seguridad reflejado en cifras. La política de la “paz total”, según expertos, ha sido un fracaso.
Según la Fundación Ideas para la Paz (FIP), a corte de diciembre de 2025 había 27.121 hombres en armas y redes de apoyo de grupos armados, lo que representó un incremento del 23,5 % comparado con el 2024: 5.000 personas más para el crimen en un año, mientras programas como los de los “gestores de paz” no tienen norte. Además, el año pasado, los enfrentamientos entre grupos armados crecieron 34 %; los ataques contra la infraestructura aumentaron 58 % y 62% contra la Fuerza Pública.
El Clan del Golfo bajo este Gobierno, ya va en casi 10.000 integrantes y le siguen el ELN con 6.800 y las disidencias del EMC, lideradas por ‘Iván Mordisco’, tienen 4.000 hombres. En lo corrido de este año, a corte de mayo, van 55 masacres en el país.
Pero hay otras cifras peores porque tocan directamente la vida de la gente que queda a merced de los criminales. Un estudio del docente e investigador Camilo Solano, construido a partir de cifras del Ministerio de la Defensa revela que el país llegó a un incremento histórico en extorsiones: 13.577 casos, frente a 8.278 en el Gobierno Duque.
En secuestro simple, Petro registra 162 casos (año 3), frente a 70 en Duque, 92 en Santos II, 133 en Santos I y 130 en Uribe II. El cambio es más fuerte en secuestro extorsivo, pues el actual mandatario alcanza 377 casos, comparado con 91 en Duque, 108 en Santos II, 168 en Santos I y 176 en Uribe II.
Tomado de elcolombiano.com










