La segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil del próximo domingo también definirá el futuro del expresidente Jair Bolsonaro, condenado a prisión por golpismo y al que su hijo primogénito, Flávio, ha prometido indultar para que pueda participar en su eventual Gobierno si vence al actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva.
El senador y candidato opositor ha reiterado que, si es elegido jefe de Estado, concederá un perdón a su padre, que cumple en prisión domiciliar una condena a 27 años de prisión, y ha admitido que el líder de la ultraderecha en Brasil tendrá algún papel en su gestión.
El Flavio Bolsonaro fue el candidato más votado en la primera vuelta, con el 47 % de los sufragios frente al 45 % del presidente progresista Lula.
Las opciones del expresidente para salir a la calle
El indulto es un instrumento colectivo, que beneficia a varias personas, por lo que, lo más probable, es que se opte por la concesión de la gracia, que es individual.
A Jair Bolsonaro, sin embargo, pueden liberarlo antes de la investidura si prospera un recurso que pide la revisión criminal del proceso por golpismo, que se juzgará después de las elecciones, según adelantó el magistrado Kassio Nunes Marques, postulado al Supremo por el expresidente.
La posible revisión tendría que aprobarla la mayoría de los cinco miembros de la Segunda Sala de la Corte Suprema, diferente a la que condenó a Bolsonaro, pero algunos magistrados han advertido de que cualquier decisión dependerá de una votación en el plenario. EFE













