La crisis bancaria desatada en Paraguay por la insolvencia de Ueno Bank podría dejar en el poder al hombre que se desempeñó como segundo a bordo del Gobierno del mandatario Santiago Peña, quien renunció la mañana del 5 de noviembre.
Se trata de Pedro Alliana, un político de 52 años nacido en el departamento de Ñeembucú y con más de dos décadas siendo parte del conservador Partido Colorado. Su ascenso se da luego de fricciones con el propio líder de su agrupación, el expresidente Horacio Cartes, con quien retomó el contacto en medio del tsunami de la crisis bancaria.
Trayectoria
El posible sucesor del mandatario de Paraguay tiene una licenciatura en relaciones internacionales por la Universidad Autónoma San Sebastián, que tuvo que mostrar a la prensa este año para desmentir los rumores de supuesta obtención irregular.
Asimismo, antes de su entrada a la arena política, se desempeñó como comerciante en su cuidad natal, donde fue candidato a intendente aunque no ganó los comicios. Posteriormente, se presentó y fue electo como gobernador del departamento de Ñeembucú.
Su trayectoria política continuó como diputado de su departamento, mientras seguía avanzando dentro de la estructura del Partido Colorado, aunque era considerado un ‘outsider’ como su mentor, el expresidente Horacio Cartes, quien actualmente lidera la agrupación.
Vida y tragedia familiar
En 2018, Alliana fue diagnosticado con leucemia y tratado en el Hospital Sirio-Libanés de Sao Paulo, que dijo haber superado en 2019. Tuvo que recibir otro ciclo de quimioterapia en 2021.
El político está casado con la también diputada Fabiana María Souto y tiene cuatro hijos: Valeria, Rodolfo, Paz y la primogénita Montserrat, hija de una relación previa con Nélida Noemí Encina.
Su núcleo íntimo ha sido cuestionado, en vista de los cargos que varios miembros han ocupado en el Estado, entre ellos, el de su primogénita. Pese a las acusaciones de nepotismo, las denuncias fueron desestimadas por la Fiscalía, que consideró que los hechos carecían <<de sanción penal según el ordenamiento jurídico vigente>>.
En 2004, el político vivió una tragedia luego del secuestro y posterior asesinato de su hermano, Rodolfo Alliana, quien fue encontrado en las aguas del río Paraguay, a unos 11 kilómetros de la ciudad de Pilar. Sus restos tenían varios impactos de bala y fueron anclados con un objeto metálico, luego de que fuese pagado el rescate.
Por el caso fueron detenidas tres personas y se recuperó parte del botín, refiere una nota del diario Última Hora.
El rol de Pedro Alliana en la línea de sucesión
De acuerdo con la Constitución de Paraguay, ante la renuncia del presidente quien debe asumir el Poder Ejecutivo es el vicepresidente en funciones. En este caso, ese lugar lo ocupa Pedro Alliana, dirigente clave del oficialismo y compañero de fórmula de Santiago Peña.
Alliana llega a esta instancia en un contexto especialmente tenso. El país atraviesa un escándalo bancario que impacta de lleno en el sistema financiero y mantiene en vilo a millones de ahorristas, que siguen de cerca cada decisión política e institucional.
Mientras se discute la salida de Peña y la aplicación estricta de la línea de sucesión, el propio Pedro Alliana enfrenta un pedido de juicio político. Ese proceso, impulsado por sectores opositores, podría complicar su llegada a la jefatura del Estado o acotar su margen de maniobra si finalmente asume la presidencia.
La situación abre interrogantes sobre la estabilidad institucional en Paraguay. Por un lado, la Constitución fija un camino claro sobre quién debe hacerse cargo del Ejecutivo. Por el otro, el clima de desconfianza que genera la crisis bancaria y el avance del juicio político contra Alliana amenaza con profundizar la crisis política.
En este escenario, el rol del Congreso y de las principales fuerzas políticas será determinante para definir si Pedro Alliana efectivamente asume la presidencia o si se abre una nueva discusión sobre la conducción del país en plena turbulencia económica.








