Un hombre se encuentra bajo custodia policial acusado de provocar un incendio después de que una iglesia histórica de la provincia canadiense de Nuevo Brunswick quedara reducida a cenizas.
La iglesia católica Saint-Simon, cerca de la localidad de Caraquet, quedó reducida a cenizas y fue considerada una “pérdida total”, informó el 25 de agosto la Real Policía Montada de Canadá.
El incendio, que consumió el templo el 24 de agosto, fue “provocado intencionalmente”, según las autoridades. La Policía informó en un comunicado que arrestó a Gilles Mallet, de 68 años, bajo sospecha de haber iniciado el fuego.
Mientras tanto, en una publicación en Facebook, la localidad de Caraquet calificó la parroquia como “un verdadero emblema de nuestro patrimonio”.
“Mucho más que un simple edificio, esta iglesia ocupaba un lugar importante en la memoria colectiva y la vida cultural de nuestra región”, señaló la publicación.
La parroquia “acogió a generaciones de familias, albergó reuniones y presentaciones, y fue escenario de innumerables momentos que dieron vida a nuestra comunidad”.
En una declaración del 24 de agosto, el Obispo de Bathurst, Mons. Michel Proulx, O. Praem., afirmó estar “devastado” por el incendio.
“Este acontecimiento nos ha sumido en una profunda tristeza”, escribió el obispo, quien describió la destrucción de la parroquia como una “pérdida inconmensurable”.
“Muchos recuerdos están vinculados a esta hermosa iglesia de madera: bautizos, matrimonios, funerales y tantos otros acontecimientos significativos”, dijo. “Varias generaciones de cristianos celebraron allí su fe, y era el precioso legado de nuestros antepasados”.
El obispo indicó que ofrecía sus oraciones y su apoyo a la comunidad de Saint-Simon.
Las raíces de la parroquia se remontan a más de un siglo. Informaciones periodísticas señalaron que la iglesia databa de 1918, mientras que el directorio de la Diócesis de Bathurst indica que la parroquia comenzó como una misión en 1910.
ACI












