Vente Venezuela emerge como tabla de salvación ante disgregación de partidos tradicionales

El movimiento político liberal y de derecha venezolano, Vente Venezuela, ha emergido en el país suramericano como una tabla de salvación aunque “movediza” ante la crisis de aspectos múltiples que aquejan los partidos de la oposición que siguen aletargados en una honda disgregación interna, las duras inhabilitaciones políticas y la intervención judicial de las directivas de las organizaciones convencionales.

Aunque, el Consejo Nacional Electoral, CNE, le negó el registro como partido político, Vente Venezuela, constituye en la actualidad el principal movimiento que se le opone al Partido Socialista Unido de Venezuela, Psuv, del Gobierno revolucionario, fundado por Hugo Rafael Chávez Frías, el 15 de diciembre de 2006.

Sus adeptos lo han definido como centrista y liberal, aunque algunos analistas políticos lo alinean con dirección hacia la doctrina liberal clásica-conservadora, creado  por la ingeniero industrial, María Corina Machado, el 24 de mayo de 2012, centrado en la libertad, la propiedad y la democracia. Pero ¿En qué estatus se encuentra Vente Venezuela ahora? ¿Qué papel juega ante los cambios y la transición real que exigen los venezolanos?

El vocero de la Fundación Mosqueteros de la Libertad, un grupo de política liberal conservadora, Eduardo Pinto,  afirmó que aquí está Vente Venezuela, presente en este cambio de era. Después la ruptura del modelo democrático puntofijista y de décadas de crisis política y multidimensional, llegamos un punto de inflexión clave.

En su opinión, los hechos del 3 de enero de 2026, representan el mayor cambio estructural de las reglas del juego social y la arquitectura del sistema político. Hay una frase que dice que nada cambia hasta que todo cambia y todo cambió.  “Ahora mismo nos encontramos en un entorno donde el Gobierno, posee un férreo control institucional y político en el chavismo que le da mucho margen de maniobra a pesar de las presiones de EEUU”.

Por otro lado, agregó que María Corina Machado posee una altísima legitimidad popular e internacional que canaliza ese profundo deseo de cambio de la sociedad y finalmente tenemos al duo Trump-Rubio que llevan adelante la agenda estadounidense sobre el caso Venezuela, el cual se ha convertido en un tema de extrema prioridad con ubicación en el epicentro de la geopolítica actual e inclusive en la política interna de EEUU.

El vocero liberal, manifestó que VV está a favor de los mercados libres productivos con impuestos bajos y pocas restricciones en el curso de la economía. Mientras que la «izquierda», defiende un Estado grande interventor redistribuidor,  de impuestos altos y una economía regulada.  Bajo esta concepción podemos ubicar a Vente Venezuela como un partido de «derechas», moderado o extremo es una concepción más relativa que no significa nada concreto en el sistema político Venezolano. 

Una tenaz postura

El movimiento de la  figura-Machado, en su tenaz postura contra el chavismo y conocida como cofundadora de Súmate, además de recordada como diputada a la Asamblea Nacional en los años 2011-2014 y galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2025, por su defensa de la democracia, colocó entre las bases de Vente:

 La Libertad como derecho natural

En un manifiesto establece que la libertad no es un privilegio concedido por el Estado, sino un derecho inherente a la naturaleza humana otorgado por el Creador. Lo que refuerza su punto sobre la dignidad de la persona. 

Educación: El fin del adoctrinamiento

El documento destaca que Venezuela recuperará su voz en cada «pueblo, aula y sala de redacción». Pus, propone una educación centrada en el libre intercambio de las ideas, esencial para que el progreso no dependa de un poder centralizado. 

Capital Social: confianza y verdad

El texto indica que «el derecho a decir la verdad es fundamental para toda libertad». La reconstrucción del capital social en el manifiesto pasa por: la soberanía popular, el pueblo es el único soberano y el gobierno debe ser su servidor, no su amo y un reencuentro nacional, en un compromiso para traer de vuelta a los millones de venezolanos en el exterior para recuperar la familia y un futuro compartido. 

Otro de los puntos importantes, está en la economía representada en una «nación de propietarios», donde plantea la reconstrucción económica para que el poder se devuelve a los ciudadanos y al sector privado para triplicar la economía en un despegue que triplique el tamaño del PIB en una década, así como la apertura y la privatización que consiste en liberar las empresas tomadas por el Estado y abrir los sectores estratégicos como el petróleo y el gas a la inversión privada. 

La justicia y las instituciones

El documento de VV subraya que el Estado se debe limitar a proteger los derechos inalienables y garantizar el Estado de Derecho. Además, enfatiza que quienes cometieron crímenes de lesa humanidad deben rendir cuentas para que la nación se pueda levantar a  plenitud. 

Para el futuro

A corto plazo, el futuro de Vente Venezuela depende casi por completo de la viabilidad política de María Corina Machado y de la capacidad del partido para convertir el liderazgo personal en organización estable. Su principal reto es pasar de ser una plataforma altamente personalizada a un partido con sus cuadros, una implantación territorial y la capacidad de negociación política.

Si el escenario político se abre, VV podría desempeñar tres papeles posibles:

La fuerza dirigente de una transición democrática, si logra capitalizar respaldo social e internacional.

Un partido programático de derecha liberal, con influencia en reformas económicas e institucionales.

Un actor de presión opositora, si persisten la represión, la inhabilitación o el cierre del sistema electoral competitivo.

Los desafíos serán: ampliar base social más allá del voto duro opositor, sostener cohesión interna, formar liderazgos regionales, y definir cómo convivirá con otros sectores de oposición. También tendrá que responder a una pregunta clave: si su identidad será la de un movimiento de liderazgo fuerte o la de un partido con instituciones propias.

Con información de Politicaelectoral.com

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