Una operación de espionaje de China tiene como objetivos a Jensen Huang y Nvidia

La disputa por la supremacía mundial que están librando EEUU y China se sostiene ante todo sobre la inteligencia artificial (IA). En la base de este conflicto residen los chips que se utilizan para entrenar los modelos de lenguaje y ejecutar la inferencia, así como los recursos necesarios para producir estos semiconductores, como algunos minerales críticos. Y sobre la IA sobrevuelan las capacidades estratégicas de estos países que ya se están viendo beneficiadas por esta tecnología, como su desarrollo científico, técnico, económico o militar.

Las decisiones que han tomado los Gobiernos de Washington y Pekín durante los últimos cuatro años ponen encima de la mesa una realidad inapelable: ninguno de ellos está dispuesto a dar un solo paso atrás. A ceder lo más mínimo si ello implica una merma de su capacidad de ejercer presión.

Ambos están usando las sanciones para protegerse y debilitar al rival, pero hay otro recurso que con frecuencia pasa inadvertido, y que, sin embargo, puede tener un papel decisivo en la evolución de este conflicto: el espionaje.

The New York Times ha destapado una presunta operación de espionaje diseñada por el Gobierno chino y articulada alrededor de Jensen Huang, el director general de Nvidia. Los servicios de inteligencia estadounidenses llevan al menos dos años siguiendo de cerca a Alice Huang, una ejecutiva de la empresa singapurense Megaspeed, y han llegado a una conclusión: trabaja para los servicios de inteligencia chinos. Huang Le, como también se la conoce, habría pasado inadvertida de no estar vinculada a uno de los pesos pesados de la industria de la IA: Jensen Huang, el director general de Nvidia.

Su empresa, Megaspeed, opera centros de datos en el sudeste asiático y alquila capacidad de computación a varias empresas chinas, entre las que se encuentra Alibaba. Y las autoridades de EEUU sospechan que ha ayudado a las organizaciones chinas que no pueden conseguir los chips para IA de Nvidia más avanzados a obtenerlos. Pero hay algo más. También creen que Alice Huang y Jensen Huang mantienen desde hace al menos dos años una relación profesional y social muy estrecha.

The New York Times confirma que fueron fotografiados juntos en un bar de Taipéi (Taiwán), en junio de 2024, durante una reunión en la que también participaron otros ejecutivos del sector tecnológico. Todos ellos estaban bebiendo alcohol.

En mayo de 2025, de nuevo en Taipéi, volvieron a coincidir en una cena de negocios con más proveedores de la industria, y fueron fotografiados saliendo juntos del restaurante. El relato del Times no afirma que Jensen Huang y Alice Huang tengan, o hayan tenido en el pasado, una relación sentimental, pero lo insinúa de una forma velada.

Nvidia ya se ha pronunciado oficialmente. Y lo niega todo. Asegura que la relación que tienen los dos Huang es estrictamente comercial. También sostiene que sus clientes reciben información ordinaria acerca de su negocio, pero en ningún caso secretos comerciales sensibles ni otros datos relevantes para la seguridad nacional de EEUU. La otra protagonista, Megaspeed, ha abierto una investigación interna y se ha mostrado dispuesta a colaborar con el Gobierno de EEUU. XATAKA

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